Inicio » Joyas » Joyas » Anillo Uli de oro y cuarzo turmalinado

Anillo Uli de oro y cuarzo turmalinado

Anillo Uli de oro de 9k o 18k y cuarzo turmalinado

432,00 1.032,00 

[display_stock_alert_form]

Anillo artesanal de oro de 9k o 18k y cuarzo turmalinado de 20×15 mm.

El cuarzo es un mineral compuesto de sílice que está presente en las rocas ígneas, metamórficas y sedimentarias. Es el mineral más abundante de la corteza terrestre, y su nombre deriva del alemán quarz que significa “duro”.

El cuarzo turmalinado es una variedad de cuarzo transparente que contiene inclusiones de turmalina en su interior normalmente en forma de agujas. Estas inclusiones suelen ser negras, pardas o rojas. Cuando su presencia es muy abundante el mineral es más opaco. El principal yacimiento está en Brasil.

El oro puro, que tiene 24 quilates, es un metal blando por lo que se mezcla con otros metales para procurarle dureza mediante el proceso denominado “aleación”. El oro de 18 quilates contiene un 75% de oro puro y un 25% de plata y cobre. El oro de 9 quilates contiene un 35,5% de oro puro y un 64,5% de plata y cobre.

SKU: s-1598
¡Comparte este producto!

Cultura artesanal

El tiempo artesanal es un tiempo que nos saca de la urgencia de lo cotidiano. Un tiempo que obedece a los materiales con los que trabaja, escuchándolos y acompañándolos. Es por tanto un gesto alejado de lo rutinario, ese que las máquinas repiten una y otra vez. El tiempo artesanal en Belén Bajo es también el tiempo de unos materiales duraderos, metales, piedras a los que se les proponen unas formas atemporales, sencillas y con un cierto sabor geométrico.

Influencias estilísticas

Las joyas de Belén Bajo buscan la máxima simplicidad formal sin renunciar a un toque lúdico. En parte su universo formal proviene de la cultura racionalista y funcional centroeuropea, sus raíces mediterráneas y la pervivencia de las formas plásticas de la cultura de Al-Ándalus en las que una naturaleza geometrizada se presenta por medio de patrones infinitos.

Sobre Belén Bajo

Belén Bajo se formó en la escuela de Bellas Artes de Madrid. Allí, desde la experimentación formal, la acumulación de referencias y el trabajo manual fue desarrollando una manera de entender tanto la creación plástica, un universo de abstracciones cromáticas y matéricas, como el valor de la rotundidad de los objetos como portadores de significados simbólicos.