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Anillo Nya de plata y ónix

Anillo Nya de plata de ley y ónix

89,00 

Anillo artesanal de plata de ley y ónix de 30×10 mm.

El ónix es una variedad del ágata de color negro, compuesto de sílice, de origen volcánico. Su nombre proviene del latín onyx  que significa «uña». Según la leyenda griega, Eros cortó las uñas divinas de Afrodita y las dispersó sobre la arena para que su poder perdurase, convirtiéndose estas en piedra. Los antiguos griegos llamaban ónix a todas las variedades del ágata, desde la más clara a la más oscura. Posteriormente, se denominó ónix a la variedad casi negra.
En la Antigüedad griega y romana, esta piedra se utilizaba para fabricar camafeos en los que los orfebres tallaban las figuras de personajes célebres sobre piezas de ónix.
A lo largo de la historia, también se ha utilizado para decorar sellos, un tipo de anillo que llevaban las autoridades para certificar transacciones oficiales.
El mayor productor de ónix es México.

SKU: s-1547-p-onix
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Cultura artesanal

El tiempo artesanal es un tiempo que nos saca de la urgencia de lo cotidiano. Un tiempo que obedece a los materiales con los que trabaja, escuchándolos y acompañándolos. Es por tanto un gesto alejado del gesto rutinario, ese que las máquinas repiten una y otra vez. El tiempo artesanal en Belén Bajo es también el tiempo de unos materiales duraderos, metales, piedras a los que se les proponen unas formas atemporales, sencillas y con un cierto sabor geométrico.

Influencias estilísticas

Las joyas de Belén Bajo buscan la máxima simplicidad formal sin renunciar a un toque juguetón. En parte su universo formal proviene de la cultura racionalista y funcional centroeuropea, sus raíces mediterráneas y la pervivencia de las formas plásticas de la cultura de Al-Ándalus en las que una naturaleza geometrizada se presenta por medio de patrones infinitos.

Sobre Belén Bajo

Belén Bajo se formó en la escuela de Bellas Artes de Madrid. Allí, desde la experimentación formal, la acumulación de referencias y el trabajo manual fue desarrollando una manera de entender tanto la creación plástica, un universo de abstracciones cromáticas y matéricas, como el valor de la rotundidad de los objetos como portadores de significados simbólicos.